Las Bronquiectasias, Cuando respirar se convierte en un derecho imprescindible

Autor: Samuel Pecho S.

Las bronquiectasias (BQ) son dilataciones anormales e irreversibles de los bronquios con alteración del epitelio ciliar. No son una enfermedad en sí mismas, sino el resultado final de enfermedades diferentes que tienen en común la desestructuración de los bronquios. Las BQ se han diferenciado en BQ secundarias a fibrosis quística (FQ) y BQ no FQ.
– Las primeras afectan a una población homogénea de pacientes con un trastorno genético de tipo autosómico recesivo, en quienes la afectación respiratoria es el principal factor predictor de mortalidad y en general se dispone de guías y consensos que facilitan su manejo.
– Por el contrario, las BQ no FQ afectan a una población heterogénea de pacientes y tienen etiologías muy diferentes, incluidas las de causa no conocida, cada una con sus propias características y no se dispone de guías y consensos que faciliten y homogenicen su manejo.
La prevalencia no se conoce y probablemente varía en diferentes poblaciones y de acuerdo a los niveles socioeconómicos de cada país. Los pacientes con BQ son susceptibles de contraer infecciones bronquiales y desarrollar una respuesta inflamatoria que favorece la progresión de la lesión pulmonar, llevando en muchos casos al paciente a la insuficiencia respiratoria crónica. Las BQ suelen pasar por periodos prolongados de “inactividad” sin síntomas respiratorios (fase estable o crónica). En algunos pacientes pueden producir síntomas constantes como tos con expectoración y ocasionales cuadros de hemoptisis, que el paciente suele reconocer como “normales”. En otro grupo de pacientes se presentan cuadros de agudizaciones, es decir, desde periodos asintomáticos u oligosintomáticos conocidos (pocos síntomas conocidos y habituales) pasan a un periodo de rápido deterioro clínico con aumento de síntomas o aparición de estos. Estos periodos de agudización se definen como la presentación de cambios en las características del esputo (incremento del volumen, la consistencia, la purulencia o hemoptisis), y/o aumento de la disnea no debidos a otras causas. Puede acompañarse de otros síntomas y signos respiratorios y sistémicos con cambios laboratoriales y radiológicos. La agudización puede asociarse a cambios en la densidad bacteriana de la flora colonizadora o a la adquisición de un microorganismo nuevo.
En el tratamiento de las agudizaciones se suelen utilizar antibióticos y el tratamiento del broncoespasmo asociado. La elección del antibiótico depende de la presencia o no de una colonización o infección bronquial crónica conocida y del uso previo de antibióticos (en los últimos 90 días). Siempre debe tenerse en cuenta el riesgo de colonización por P. aeruginosa (antibioticoterapia u hospitalización reciente, enfermedad grave, aislamientos previos de Pseudomonas). Hay que usar antibióticos con alto grado de penetración en las secreciones respiratorias, a dosis elevadas, y administrarlos hasta que el esputo deje de ser purulento (promedio: 10 días, Pseudomonas:
14-21 días).
– Las agudizaciones leves pueden tratarse ambulatoriamente por vía oral. La vía intravenosa se utilizará en casos de agudizaciones graves, infección bronquial crónica por microorganismos resistentes a los antibióticos por vía oral, falta de respuesta al antibiótico oral y en agudizaciones por Pseudomonas en pacientes con FQ cuando no se haya aislado con anterioridad.
– En casos de agudizaciones moderadas-graves por Pseudomonas se recomienda utilizar 2 antibióticos por vía EV. Añadir un antibiótico por vía inhalada al tratamiento antibiótico oral o intravenoso no ha demostrado aportar beneficios clínicos, excepto en los casos de pacientes con BQ por FQ en el primer aislamiento de P. aeruginosa.
El tratamiento inhalatorio para el broncoespasmo, comprende: corticoides y los broncodilatadores. Los corticoides inhalados están indicados especialmente en pacientes con clínica de hiperreactividad bronquial, si bien no se recomienda su uso sistemático sin que se objetive un efecto beneficioso en cada caso individual. En el caso de los broncodilatadores inhalados, mejoran la movilidad ciliar y facilitan el aclaramiento de secreciones. No hay evidencia de la eficacia de los broncodilatadores de acción prolongada y/o la combinación de estos con corticoides inhalados, a menos que se demuestre la existencia simultánea de asma bronquial.

Adaptado de: NORMATIVA SEPAR Diagnóstico y tratamiento de las bronquiectasias. Arch Bronconeumol. 2008;44(11):629-40

REGISTRO EUROPEO DE FPI Y BIOBANCO

MC Oswaldo Jave C.
Neumólogo Hospital 2 de Mayo

Instituciones universitarias y hospitalarias europeas de nueve países, incluyendo Francia (2), Italia, Reino Unido y Alemania han conformado el REGISTRO EUROPEO DE FIBROSIS PULMONAR IDIOPÁTICA. Su objetivo es tener un banco de datos electrónico multicéntrico de cientos o miles de casos, de manera prospectiva y estandarizada. Para ello han elaborado un formulario de registro electrónico, a manera de historia clínica, con nombre oculto del paciente (codificado), para ser llenado vía internet. Otro formulario estandarizado virtual es llenado por el médico del paciente. Asimismo el sistema permite subir a la base de datos virtual internacional las tomografías de alta resolución. Por último también tiene un banco de muestras biológicas de biopsias y de otras secreciones como lavado bronquial y sangre. Este banco biológico tiene su sede en Alemania. Los investigadores que quieren participar se inscriben y luego se les informa su aceptación, firmando un contrato. Un ejemplo similar es necesario realizar en Perú dado que cada hospital registra de manera diversa, con o sin guía estandarizada de procedimientos, cientos de casos cada año, con registros de baja calidad, lo que produce una pérdida seria de calidad de información y, por tanto, con débil evidencia, muy necesario para decidir tratamientos y establecer etiologías.

Publicado en Neumología.

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